✷ porqué el arteterapia?
El arte siempre ha sido mi forma favorita de estar en el mundo.
Desde pequeña, mi abuelo me transmitió esa pasión sincera por el dibujo, la pintura, la escritura y la fotografía. Siempre le recuerdo con mucho cariño y le agradezco profundamente ese regalo tan grande que supo transmitirme.
Con los años, la vida me fue alejando un poco del arte y de la creación. Hasta que, en la etapa universitaria, decidí comenzar la carrera de Historia del Arte. Aunque no era lo mismo que crear, durante esos años tuve la oportunidad de reconectar con artistas, obras, colores y formas, y con todo lo que cada época histórica podía enseñarme sobre las diferentes maneras de comunicar con el mundo a través del arte. Volvió la inspiración.
Pero el recorrido no se detuvo ahí: un máster en Milán que no terminé, un curso de Bellas Artes en Valencia que me permitió un acercamiento más práctico al arte (fotografía, vídeo, ilustración), hasta llegar a la pandemia, que fue el punto de partida de gran parte de lo que soy ahora.
Recuerdo que, después de tanto perderme, decidí empezar un proceso terapéutico para volver a encontrarme, o mejor dicho, para conocerme por primera vez de una forma más verdadera. Y fue allí donde también empecé a crear. Sin más. Dibujar, pintar, bordar. Cada día era un encuentro con un material nuevo y una técnica diferente. Me sentía tan llena de entusiasmo e inspiración que crear se convirtió rápidamente en una necesidad diaria. Sin saberlo, el arte se estaba convirtiendo en terapia.
Han pasado ya varios años desde entonces, y muchas de las experiencias vividas a lo largo de ese tiempo las guardo en el corazón. Siguen acompañándome cada día, recordándome lo mucho que he caminado y lo agradecida que estoy por haber confiado en el proceso, y sobre todo, en mí misma.
Finalmente, el año pasado, todo aquello que ya habitaba en mis manos creadoras tomó forma oficial en dos másteres en Arteterapia y Terapias Creativas, que me permiten hoy sentirme afortunada de poder acompañar a otras personas a través del arte y la expresión libre.
¿Por qué el arteterapia?
Porque a lo largo de los años me he perdido muchas veces, y he podido volver a reconocerme en mis ojos y en mis manos, que nunca mienten y siempre saben acogerme con cariño.
El arte ha sabido contarme quién era cuando yo ya no encontraba las palabras. La creación libre me ha regalado espacio para reconocerme, expandirme y abrazarme en nuevas formas.
Y cada día, el arteterapia me ayuda a acogerme entera, acompañándome con cariño y autenticidad, y recordándome que todo lo que necesito ya está dentro de mí.
